REFLEXIONES

ARROYOS DEL SUBCONSCIENTE

Desde muy pequeña la observación de las cosas que sucedían en mi alrededor y el conocimiento de mis padres sobre el medio ambiente me ayudaron a conocer más de cerca el sentido de la naturaleza. Las formas naturales, libres de toda línea acotada, y la fluidez en cada ser, me enseñaron a valorar la importancia de la existencia, la variedad de la expresión natural en todas su dimensiones aglutinándose en una unidad perfecta, el mundo, como parte del universo.

El mundo en el que cada cosa y cada ser son insustituibles aunque no imprescindibles; en el que la vida y la muerte son la misma cosa; la noche y el día suceden al mismo tiempo y el pasado y el futuro son el propio presente.

Desde muy pequeña, todo tipo de expresión humana, dibujo, pintura, ballet, danza, música...etc., eran atractivos que no podía ignorar y que me transportaban a lo más profundo de mí misma...mi propia alma.

Un alma que empezaba a descubrir y que debía alimentar para que creciese y viviese.

Más tarde grandes artistas como Miguel Angel, El Greco, Rodín, Picaso y Dalí, por citar algunos, fueron puntos muy importantes en mi reflexión para decidirme a expresar todas mis emociones.

Así la figura humana de Miguel Angel, con tanta fuerza expresiva y sensibilidad al mismo tiempo, marcaron mi inclinación a expresar el cuerpo humano desde mi más humilde creatividad artística en comparación con el gran maestro.

Mi obra recorre un camino de aprendizaje que marca mi evolución desde la escultura propiamente dicha, hasta los murales de alto y bajo relieve, de grande y pequeño formato, estableciendo un gran interés por la forma sobre el color en unas obras, así como el color sobre la forma en otras.

El material es dúctil y manejable permitiéndome experimentar continuamente expresiones sin límite.

Este fantástico elemento, la tierra, es el origen de la vida y es el fundamento de cada una de las obras que surgen de mis manos cuyo soplo de vida queda a merced de los espectadores.

Reuniendo los cuatro elementos, agua, tierra, aire y fuego obtenemos como resultado una obra original, ofreciendo de este modo una parte de mi misma que modelando y acariciando el barro quiere expresarse como si fuera un pequeño dios creador.

Cada obra es la esencia de un sentimiento, es un susurro de paz, es un halo de magia que en ocasiones juega con mi subconsciente y en otras con mi raciocinio, con mis temores y con mi fuerza, con mi descontento y mi perseverancia.

A veces es una protesta social que surge de mi impotencia ante el abuso del poder. Ese que algunos creen tener y que a nadie sirve, porque carece de latido. Ese que no es capaz de invitar a la convivencia, sino al distanciamiento del ser humano.

Expresar, no es fácil cuando nos sujetan esquemas sociales que nos atan de pies y manos.

Mi obra es el resultado del crecimiento personal basado en el aprendizaje y en el entendimiento razonado de mi paso por esta vida. Tiene como punto de partida poner de manifiesto el uso de mis capacidades, dejando que mis propósitos fluyan libremente, utilizando todos los recursos que están a mi alacance.

La finalidad, una vez acabada la obra, es visualizar positivamente un mundo mejor cuya presentación parte de mis sentimientos, invitando al espectador a la reflexión que surge del amor al arte.


SILENCIOS ENCADENADOS

SSSSSSSSSSSSssssssssssssss
ssssssssssssssssssssss.
No mires, no oigas, no hables...........sssssssssssssss.
El silencio............................. es el silencio obligado.
El silencio de los que no pueden, de los que no deben, de los que no quieren.
Sólo silencio....................sssssssssssssssssssssssssss.

Porque tu puedes, porque tu debes, porque tu quieres.
No dejes que tu palabra quede abandonada en un agujero, en un pozo sin fondo.
No temas despertar a alguien.
No puedes despertar a quien vive despierto para evitar que tu hables.

MIRA, ESCUCHA, HABLA Y SOBRE TODO PON PALABRAS A TU PENSAMIENTO.





CONGÉNERES

Unidos existimos sin saberlo.
Prolongamos nuestras raíces en el suelo y formamos vínculos que nos atan liberándonos al mismo tiempo.
Somos elementos que palpitan el mismo latido.
Somos ese lugar de encuentro donde nuestras almas se abrazan.
Somos todo y nada al mismo tiempo.
Somos el sueño de la naturaleza susurrando un aliento.
Somos un pensamiento, un cuerpo, un recuerdo, un ser.





NAUTILUS

Alguien se mueve allí abajo. Tiene un gran caparazón y su pecho plateado ilumina el suelo por el que avanza.
Se infla en su movimiento y mientras navega, burbujas de colores expulsa por su garganta.
Es majestuoso y vive soñando mil aventuras ...futuras que se convertirán en realidad.
Acompaña siempre al mar entre sus aguas como si fuese el motor que mueve la alegría de las olas que va creando a su paso.
Es silencioso y tranquilo porque sabe que debe cuidar los deseos de los seres que en su vientre se alojan.
Su vida es eterna y seguirá su rumbo por el túnel del tiempo. Atravesará otros mares, otros mundos...........................el puro y majestuoso infinito.


2 comentarios:

  1. Además de dominar la Plástica, tienes el don de la Palabra.
    Leer tus reflexiones ha sido una gozada;y Nautilus descubre la sensibilidad que emana de tu alma, que impregna luego esas figuras de barro que tan delicadamente modelas.Es para mí un privilegio haber encontrado este lugar. Saludos cordiales.

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    1. Muchas gracias Juan.
      Siento no haberte respondido antes pero las circunstancias no me han dejado.
      Me alegro mucho de que mis reflexiones te hayan gustado, el privilegio es mío.
      Gracias, un abrazo.

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